Es una de las golosinas más populares y deseadas que ha conquistado el paladar del mundo entero. En España es reconocido como Chupa Chups, pero es portador de diferentes y divertidos nombres dependiendo de cada país. La lista es interminable: chupetín en Argentina, chambelona en Cuba, paleta en México, bombón en Guatemala, y un sinfín de nombres que dan la vuelta al mundo entero.

Esta maravilla tuvo sus inicios en 1957 cuando Enric Bernat, fundador y presidente de S.A. Chupa Chups, tuvo la idea del caramelo con palo. Enric observó que la gran mayoría de los consumidores de caramelos eran niños, pero hasta ese entonces, ningún caramelo había sido pensado y diseñado especialmente para ellos. Los niños solían comer unas bolas azucaradas que se metían en la boca, pero al notar su excesivo dulzor se las sacaban, pegoteándose las manos y ensuciando todo lo que había a su alrededor.

A partir de esto Bernat propone la idea de que los niños comieran los caramelos con un tenedor, que luego se sustituiría por un palo de madera más económico y menos peligroso.

El primer caramelo con palito se fabricó en Asturias. Se vendía a 1 peseta, un precio elevado en los años cincuenta, con el propósito de vender un producto con una imagen de calidad. En 1967 se comenzó a construir la nueva fábrica en Sant Esteve de Sesrovires, Barcelona y ese mismo año se inauguró la primer filial en Francia.

Gol fue el nombre del primer caramelo con palo por su forma similar a un balón de fútbol. Luego se reemplazó por Chups, hasta que en 1961 a partir de un anuncio publicitario que repetía “¡Chupa un dulce caramelo, chupa, chupa, chupa Chups!” y la gente comenzó a pedirlos con el nombre de Chupa Chups. Fue esa la razón que impulsó a Enric Bernat a llamarle definitivamente Chupa Chups.

La renovación también llegó a su imagen de marca. Fue en el año de 1969, en un intento de expandir la marca al mercado internacional que contactaron al magnífico pintor Salvador Dalí para rediseñar su emblemático y conocido logotipo.

En los años siguientes, Chupa Chups cruzó las barreras logrando hacer llegar su dulzura a casi todo el mundo. Hoy en día este caramelo se vende en los cinco continentes, en 108 países y se fabrica en España, Francia, Reino Unido, Alemania, Rusia y China.

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